viernes, 5 de mayo de 2017

ESTRATEGIAS DE COMPRENSIÓN Y PRODUCCIÓN


Escribir un texto no es tan sencillo como aparentemente pudiera pensarse, para ello se requiere de una serie de aptitudes de quien escribe, además de poseer de manera innata esas aptitudes, también se requiere de la aplicación de una serie de normas y procedimientos para el logro de un buen escrito.

Cuando alguien se decide a escribir, bien sea un artículo, un texto, una narrativa o una cronología, es importante organizar una serie de elementos, en donde la planeación para la elaboración de un texto escrito es fundamental, ya que por medio de ella podemos organizar ideas sobre un referente previamente establecido, en donde la actitud que se tome frente al tema escogido previamente, ayudará a llevar a buen término dicho escrito.

Dentro de este contexto, se hace necesario establecer una serie de fases que han de surtirse en el desarrollo del mismo, siendo el primero la escogencia del tema, en donde su organización por temas subyacentes e ideas a desarrollarse, se convierte en todo un traumatismo en razón a que concatenar y organizar ideas no es nada fácil, en donde se prefiere la utilización de otros mecanismos de comunicación para no enfrentar escribir sobre un tema en particular.

En cualquier escenario de la vida cuando tenemos la obligación de desarrollar cualquier acción, actividad o emprendimiento de una tarea, sino estamos bien preparados y no conocemos el tema a profundidad y con solvencia lingüística, los problemas no tardan en aparecer, la desconfianza nos puede más que las ganas de hacer, para nuestro caso de escribir.

Una de las principales causas que inducen a esa desconfianza es la falta de familiaridad con la lectura, el no intentar establecer comunicaciones a través de la escritura, además que no se tiene la mágica coherencia de las ideas, en donde su interrelación conlleva a una comunicación y un mensaje para quien la recepta, en donde su claridad establece ideas con un mensaje bien definido evitando la tergiversación del mismo por parte del lector.

Para cualquier proyecto o evento que se piense en realizarse o llevarse a cabo, es necesario establecer unas mínimas acciones que deben estar encaminadas a la generación de ideas, las cuales deben ser organizadas, seleccionadas, lo cual conlleva a planear un sistema informativo que nos ayude a ajustar un verdadero texto, que sea claro, entendible y carente de inconsistencias, tanto en su forma como conceptuales.

Lo anterior, nos desprovee de la improvisación, es decir nos conlleva a no escribir por escribir, a anotar cualquier cosa solamente por el cumplimiento de una tarea o un trabajo impuesto en clase, o peor aún, por solicitud de alguien que requiere de un escrito bien estructurado.

Desde el punto de vista documental, hoy con el acelerado crecimiento de la información y las comunicaciones, es mucho lo que se puede consultar como fuentes secundarias, en donde al instante podemos obtener información muy particular y pertinente de lo que requerimos para alimentar nuestros escritos, ¿que se requiere?, leer detenidamente la información, seleccionarla, organizarla, contextualizarla, es decir llevarla a un proceso de planeación que nos conduzca a los fines esperados.

Una vez hemos seleccionado y organizado nuestra información, además de tener claro que es lo que realmente pretendemos con el escrito y a quien de manera particular va dirigido, es importante allegar lluvia de ideas para adentrarnos de manera sutil pero contundente, en el mágico mundo de la “redacción”, es decir en la elaboración del texto como tal, lo cual nos indica que hemos llegado al segundo momento.

Para este segundo momento hemos de tener la idea clara de lo que se va a redactar, no podemos divagar entre ideas diversas, en donde algunas serán convergentes y otras divergentes, tampoco haremos acopio de la internet para llenar de manera incoherente y de relleno frases que aparentemente nutren mi texto, para su redacción es bien importante el entorno en el cual se escribe, ya que, aunque parezca insulso, el sitio tranquilo y armonizado con un ambiente natural llamativo, inspira al escritor a plasmar y desarrollar frases e ideas salidas de su inspiración natural.

“Para que exista una adecuada coherencia textual, es primordial tener presente la organización lógica, jerárquica y secuenciada de las ideas principales, así como el adecuado y pertinente desarrollo de cada una de éstas, a partir de ideas complementarias”. Concordante con esto, se hace necesario establecer un riguroso control de las palabras, evitando su continuada repetición de las mismas, lo cual le quita armonía al momento de leerla, así como dejar la impresión de un pobre y muy limitado léxico.

Finalmente, es importante el uso adecuado de los diferentes signos de puntuación ya que por medio de ellos podemos clarificar y separar ideas que ayudan a la comprensión general del texto desarrollado, texto que bien ha podido ser pensado y desarrollado utilizando una metodología Descriptiva o de carácter Narrativo, sistema que previamente ha sido seleccionado por el escrito, dependiendo de su intención de transmitir el mensaje a un grupo determinado o previamente seleccionado.

De acuerdo con lo expuesto, escribir no solamente requiere de la intencionalidad de quien pretende llevarlo a cabo, para ello se debe tener bien claro que es lo que se quiere escribir y especialmente a quien va dirigido, para ello utilizaremos una serie de técnicas muy sencillas pero fundamentales en su estructuración como lo son el ordenamiento de ideas, de la información de su interpretación y coherencia, de lo que realmente necesitamos, es decir desarrollar toda una planeación estratégica puesta en la redacción y consecución de un buen texto.


1 comentario:

  1. Cordial saludo Vanesa, quisiera agregar los siguientes conceptos acderca de la las estrategias de comprensión y producción de textos:
    Los procesos de comprensión, producción textual se constituyen en unas de las áreas que garantizan la calidad de los procesos formativos de los estudiantes al interior de las instituciones de educación superior, dado que responden a la necesidad de integrar el conocimiento que se adquiere en cada una de las asignaturas que se desarrollan en los diversos programas académicos. Por esto, tres son las orientaciones básicas que justifican la importancia de estas áreas.

    En primer lugar, sirve para dar un orden estructural a las producciones escritas en cada àrea del conocimiento; así las nociones de coherencia y cohesión textual, son la base para la comprensión de las producciones escritas que se desarrollan a través de comentarios, reseñas, ensayos e informes, que son las principales herramientas discursivas escritas que se utilizan en la producción textual de los estudiantes. En tal sentido, avanzar en la construcción de estrategias para facilitar la comprensión y la producción textual ayuda a potenciar las habilidades mentales de los estudiantes para analizar, interpretar, criticar y sobre todo, para sintetizar tanto los textos que lee como los que produce.

    En segundo lugar, el fortalecimiento de la escritura y la expresión oral, ayuda a los estudiantes a discernir acerca de diversos fenómenos y problemas de relevancia socio-cultural que se suscitan dentro de diversos entornos. El reconocimiento de la escritura y la oralidad, como elementos sustanciales para el aprendizaje, implican la valoración de las diferencias individuales por parte del docente, no sólo en lo referente a los ritmos de aprendizaje sino a las opiniones y puntos de vista con relación a los temas de interés que se exponen y debaten.

    En tercer lugar, la escritura y la comprensión, determinan el grado de desarrollo y conocimientos de una sociedad; de hecho, el grado de alfabetización se mide por los niveles de comprensión y producción de textos (orales y escritos) dentro de cualquier proceso formativo. En este orden, la asignatura se constituye en un área necesaria para la aprehensión y comprensión de los textos que deben enfrentar los estudiantes al realizar las diversas pruebas al interior de las instituciones y la pruebas externas, que miden el grado de apropiación y pertinencia de los conocimientos adquiridos dentro de las universidades. A partir de esta asignatura, se pueden identificar las limitaciones y avances cognitivos de los estudiantes para luego diseñar estrategias encaminadas a subsanar las deficiencias para desarrollar sus habilidades mentales.
    No cabe duda que esta asignatura, por su carácter transversal, tiene un reto de enorme interés para el afianzamiento de los conocimientos adquiridos dentro y fuera de las aulas. Por su naturaleza creativa en la producción discursiva no sólo se detiene en el nivel de lectura literal sino que su interés se centra en los procesos inferenciales y metacognitivos de los discursos, los cuales fortalecen sus capacidades para autoregular su aprendizaje y transferir los conocimientos adquiridos a nuevos escenarios donde deben desenvolverse como profesionales.

    ResponderEliminar