ESTRATEGIAS
DE COMPRENSIÓN Y PRODUCCIÓN
Escribir un texto no es tan sencillo como aparentemente
pudiera pensarse, para ello se requiere de una serie de aptitudes de quien
escribe, además de poseer de manera innata esas aptitudes, también se requiere
de la aplicación de una serie de normas y procedimientos para el logro de un
buen escrito.
Cuando alguien se decide a escribir, bien sea un
artículo, un texto, una narrativa o una cronología, es importante organizar una
serie de elementos, en donde la planeación para la elaboración de un texto
escrito es fundamental, ya que por medio de ella podemos organizar ideas sobre
un referente previamente establecido, en donde la actitud que se tome frente al
tema escogido previamente, ayudará a llevar a buen término dicho escrito.
Dentro de este contexto, se hace necesario establecer una
serie de fases que han de surtirse en el desarrollo del mismo, siendo el
primero la escogencia del tema, en donde su organización por temas subyacentes
e ideas a desarrollarse, se convierte en todo un traumatismo en razón a que
concatenar y organizar ideas no es nada fácil, en donde se prefiere la
utilización de otros mecanismos de comunicación para no enfrentar escribir
sobre un tema en particular.
En cualquier escenario de la vida cuando tenemos la
obligación de desarrollar cualquier acción, actividad o emprendimiento de una
tarea, sino estamos bien preparados y no conocemos el tema a profundidad y con
solvencia lingüística, los problemas no tardan en aparecer, la desconfianza nos
puede más que las ganas de hacer, para nuestro caso de escribir.
Una de las principales causas que inducen a esa
desconfianza es la falta de familiaridad con la lectura, el no intentar
establecer comunicaciones a través de la escritura, además que no se tiene la
mágica coherencia de las ideas, en donde su interrelación conlleva a una
comunicación y un mensaje para quien la recepta, en donde su claridad establece
ideas con un mensaje bien definido evitando la tergiversación del mismo por
parte del lector.
Para cualquier proyecto o evento que se piense en
realizarse o llevarse a cabo, es necesario establecer unas mínimas acciones que
deben estar encaminadas a la generación de ideas, las cuales deben ser
organizadas, seleccionadas, lo cual conlleva a planear un sistema informativo
que nos ayude a ajustar un verdadero texto, que sea claro, entendible y carente
de inconsistencias, tanto en su forma como conceptuales.
Lo anterior, nos desprovee de la improvisación, es decir
nos conlleva a no escribir por escribir, a anotar cualquier cosa solamente por
el cumplimiento de una tarea o un trabajo impuesto en clase, o peor aún, por
solicitud de alguien que requiere de un escrito bien estructurado.
Desde el punto de vista documental, hoy con el acelerado
crecimiento de la información y las comunicaciones, es mucho lo que se puede
consultar como fuentes secundarias, en donde al instante podemos obtener
información muy particular y pertinente de lo que requerimos para alimentar
nuestros escritos, ¿que se requiere?, leer detenidamente la información,
seleccionarla, organizarla, contextualizarla, es decir llevarla a un proceso de
planeación que nos conduzca a los fines esperados.
Una vez hemos seleccionado y organizado nuestra
información, además de tener claro que es lo que realmente pretendemos con el
escrito y a quien de manera particular va dirigido, es importante allegar
lluvia de ideas para adentrarnos de manera sutil pero contundente, en el mágico
mundo de la “redacción”, es decir en la elaboración del texto como tal, lo cual
nos indica que hemos llegado al segundo momento.
Para este segundo momento hemos de tener la idea clara de
lo que se va a redactar, no podemos divagar entre ideas diversas, en donde
algunas serán convergentes y otras divergentes, tampoco haremos acopio de la
internet para llenar de manera incoherente y de relleno frases que
aparentemente nutren mi texto, para su redacción es bien importante el entorno
en el cual se escribe, ya que, aunque parezca insulso, el sitio tranquilo y
armonizado con un ambiente natural llamativo, inspira al escritor a plasmar y
desarrollar frases e ideas salidas de su inspiración natural.
“Para que exista una adecuada coherencia textual, es primordial
tener presente la organización lógica, jerárquica y secuenciada de las ideas
principales, así como el adecuado y pertinente desarrollo de cada una de éstas,
a partir de ideas complementarias”. Concordante con esto, se hace necesario
establecer un riguroso control de las palabras, evitando su continuada
repetición de las mismas, lo cual le quita armonía al momento de leerla, así
como dejar la impresión de un pobre y muy limitado léxico.
Finalmente, es importante el uso adecuado de los diferentes
signos de puntuación ya que por medio de ellos podemos clarificar y separar
ideas que ayudan a la comprensión general del texto desarrollado, texto que
bien ha podido ser pensado y desarrollado utilizando una metodología
Descriptiva o de carácter Narrativo, sistema que previamente ha sido
seleccionado por el escrito, dependiendo de su intención de transmitir el
mensaje a un grupo determinado o previamente seleccionado.
De acuerdo con lo expuesto, escribir no solamente requiere de la
intencionalidad de quien pretende llevarlo a cabo, para ello se debe tener bien
claro que es lo que se quiere escribir y especialmente a quien va dirigido,
para ello utilizaremos una serie de técnicas muy sencillas pero fundamentales
en su estructuración como lo son el ordenamiento de ideas, de la información de
su interpretación y coherencia, de lo que realmente necesitamos, es decir
desarrollar toda una planeación estratégica puesta en la redacción y
consecución de un buen texto.
Cordial saludo Vanesa, quisiera agregar los siguientes conceptos acderca de la las estrategias de comprensión y producción de textos:
ResponderEliminarLos procesos de comprensión, producción textual se constituyen en unas de las áreas que garantizan la calidad de los procesos formativos de los estudiantes al interior de las instituciones de educación superior, dado que responden a la necesidad de integrar el conocimiento que se adquiere en cada una de las asignaturas que se desarrollan en los diversos programas académicos. Por esto, tres son las orientaciones básicas que justifican la importancia de estas áreas.
En primer lugar, sirve para dar un orden estructural a las producciones escritas en cada àrea del conocimiento; así las nociones de coherencia y cohesión textual, son la base para la comprensión de las producciones escritas que se desarrollan a través de comentarios, reseñas, ensayos e informes, que son las principales herramientas discursivas escritas que se utilizan en la producción textual de los estudiantes. En tal sentido, avanzar en la construcción de estrategias para facilitar la comprensión y la producción textual ayuda a potenciar las habilidades mentales de los estudiantes para analizar, interpretar, criticar y sobre todo, para sintetizar tanto los textos que lee como los que produce.
En segundo lugar, el fortalecimiento de la escritura y la expresión oral, ayuda a los estudiantes a discernir acerca de diversos fenómenos y problemas de relevancia socio-cultural que se suscitan dentro de diversos entornos. El reconocimiento de la escritura y la oralidad, como elementos sustanciales para el aprendizaje, implican la valoración de las diferencias individuales por parte del docente, no sólo en lo referente a los ritmos de aprendizaje sino a las opiniones y puntos de vista con relación a los temas de interés que se exponen y debaten.
En tercer lugar, la escritura y la comprensión, determinan el grado de desarrollo y conocimientos de una sociedad; de hecho, el grado de alfabetización se mide por los niveles de comprensión y producción de textos (orales y escritos) dentro de cualquier proceso formativo. En este orden, la asignatura se constituye en un área necesaria para la aprehensión y comprensión de los textos que deben enfrentar los estudiantes al realizar las diversas pruebas al interior de las instituciones y la pruebas externas, que miden el grado de apropiación y pertinencia de los conocimientos adquiridos dentro de las universidades. A partir de esta asignatura, se pueden identificar las limitaciones y avances cognitivos de los estudiantes para luego diseñar estrategias encaminadas a subsanar las deficiencias para desarrollar sus habilidades mentales.
No cabe duda que esta asignatura, por su carácter transversal, tiene un reto de enorme interés para el afianzamiento de los conocimientos adquiridos dentro y fuera de las aulas. Por su naturaleza creativa en la producción discursiva no sólo se detiene en el nivel de lectura literal sino que su interés se centra en los procesos inferenciales y metacognitivos de los discursos, los cuales fortalecen sus capacidades para autoregular su aprendizaje y transferir los conocimientos adquiridos a nuevos escenarios donde deben desenvolverse como profesionales.